En resumen, los aspectos más importantes de este primer capítulo han sido:
La Tensión se define como el valor límite de la fuerza por unidad de superficie cuando ésta tiende a cero. El estado de tensión en un punto se caracteriza por nueve componentes, --de los que sólo seis son independientes-- que constituyen el «Tensor de Tensiones».
La solución de un problema elástico consiste en la determinación de la
distribución de los componentes de la tensión (también de la
deformación y del desplazamiento) en un cuerpo elástico sometido a
fuerzas externas o desplazamientos prescritos.
Hasta ahora conocemos tres de las ecuaciones necesarias --las
ecuaciones de equilibrio-- que sirven para ese propósito. Una vez
conocida la distribución de tensiones en un cuerpo, la transformación
de las ecuaciones de la tensión define las componentes de la misma
según planos arbitrarios que pasan por un punto dado.